M&A 2025 está de vuelta: La decisión acaba con la duda
Tras años dominados por dudas estratégicas, la corporación global vuelve a abraza las fusiones y adquisiciones de gran escala, y el cambio no ha sido exactamente progresivo… Recientemente, el volumen de deals ha resurgido, las valoraciones han ascendido significativamente y la confianza de la dirección está de vuelta. Este resurgimiento ha sido motivado por un extraño alineamiento entre optimismo en el mercado, relajación en la regulación y por un incremento en la demanda a través de diferentes sectores.
Las transacciones más recientes marcan y definen la escala de este rebote del M&A. Electronic Arts ha sido el sujeto de una opción de exclusión, a través de la compra apalancada (LBO) de más volumen hasta el momento: $55 billones. Berkshire Hathaway adquirió OxyChem por $10 billones, y American Water se fusionó con Essential Utilities bajo una transacción de $63 billones de volumen. La potencial adquisición, por $100 billones, de Warner Bros Discovery también está sobre la mesa, cuya ejecución quedaría marcada en la historia como uno de los deals más grandes de la industria de la industria de los medios de comunicación.
Según Morgan Stanley, el M&A global ha saltado a un crecimiento de 43% año-tras-año en el Q3 de 2025, el mayor rebote en más de una década. El banco proyecta un aumento de 32% en el volumen total de deals para el año y describe este momento como “el repunte plurianual” (FT, 2025).
Uno de los mayores impulsores de este volumen de actividad es el entorno regulatorio. Bajo el actual liderazgo de Trump, el escrutinio antitrust se ha relajado, las aprobaciones de inversión extranjera se han adelantado, y la consolidación corporativa ya no se ve desalentado. Este cambio ha logrado convertir algunos de los más complicados y enrevesados deals en un proceso más calmado y con menos trabas, sobre todo aquellos cuyos sectores se encontraban regulados más de cerca.
“Esto es, probablemente, uno de los momentos con más volumen de trabajo que he atravesado a lo largo de mi carrera profesional”, dice Leon Kalvaria, Director Global de Banca en Citigroup. “Los mercados bursátiles están en máximos históricos, la confianza de la dirección es alta y las empresas evalúan, actualmente, un amplio abanico de transacciones”.
Además, esta ola de deals ocurre en el contexto de una persistente incertidumbre global. Las fricciones del comercio, el cierre del gobierno estadounidense y la inestabilidad del sistema bancario siguen sin resolverse. Aún así, los ejecutivos ya no esperan a encontrar la claridad en medio de la niebla, sino que actúan con la confianza de unas ganancias sólidas y un mercado de valores en resurgimiento.
“La economía y el sector priado, a través de muchas maneras, se van desacoplando y desvinculando del entorno político”, ha dicho Balir Effron, Co-fundador de Centerview Partners. “No solo me refiero a los Estados Unidos, sino a cualquier parte del mundo, en cualquier jurisdicción” (FT, 2025).
Por otro lado, las firmas de capital privado también están jugando un papel clave. Con, aproximadamente, $4 trillones de “pólvora seca” (se refiere a activos líquidos o efectivo que los fondos guardan para futuras inversiones), las empresas están deseando invertir. Después de años de “exits” limitados y actividad de OPVs silenciada, el capital priado ahora está llevando a cabo ventas de activos, nuevas inversiones y ofertas de venta.
“Las firmas de capital privado no han podido operar tanto en años recientes ni han devuelto el capital que deberían haber devuelto a los inversores”, indica Kalvaria. “Entonces, ahora vemos mucho movimiento, tanto de venta de activos, nuevas inversiones o, por ejemplo, un mercado de OPVs más robusto y con más expectativa de crecimiento.
A su vez, hay un elevado sentido de urgencia. Doug Petno, Director de Banca Comercial en J.P Morgan Chase, enfatiza que las empresas están sintiendo ahora un imperativo de ser “globales”, estar diversificadas y de integrarse. Añadió también que existe una percepción de urgencia para completar los más grandes deals de M&A antes de que se vuelva a colocar de cerca la presencia regulatoria.
Morgan Stanley, por otro lado, avisa de tres riesgos que pueden ser disruptores para este “momentum”: una ralentización global y aguda (I), incertidumbre sobre nuevas políticas (II) y condiciones más ajustadas para el crédito (III). Sin embargo, ninguno de estos riesgos parece ser inminentes. Los mercados de crédito permanecen abiertos, los costes de financiación continúan bajando y la inflación por fin se ha enfriado.
A fin de cuentas, este resugimiento del &A en 2025 refleja un cambio global de estrategia coporativa. Después de años de observación y cautela, las empresas están eligiendo actuar por encima de seguir dudando. Mientras el mundo permanece complejo e impredecible, el entorno actual, caracterizado por la confianza, liquidez y apoyo regulatorio se está contemplando como una oportunidad demasiado valiosa para ser ignorada.
After years dominated by strategic uncertainty, global corporations are once again embracing large-scale mergers and acquisitions, and the change has not exactly been gradual... Recently, the volume of deals has rebounded, valuations have risen significantly, and management confidence is back. This resurgence has been driven by a rare alignment of market optimism, regulatory relaxation, and increased demand across different sectors.
The most recent transactions mark and define the scale of this M&A rebound. Electronic Arts has been the subject of a buyout, through the largest leveraged buyout (LBO) to date: $55 billion. Berkshire Hathaway acquired OxyChem for $10 billion, and American Water merged with Essential Utilities in a $63 billion transaction. The potential $100 billion acquisition of Warner Bros Discovery is also on the table, which, if executed, would go down in history as one of the largest deals in the media industry.
According to Morgan Stanley, global M&A has jumped to 43% year-on-year growth in Q3 2025, the biggest rebound in more than a decade. The bank projects a 32% increase in total deal volume for the year and describes this moment as “the multi-year rebound” (FT, 2025).
One of the biggest drivers of this volume of activity is the regulatory environment. Under Trump's current leadership, antitrust scrutiny has eased, foreign investment approvals have been expedited, and corporate consolidation is no longer discouraged. This change has made some of the most complicated and convoluted deals a calmer and less cumbersome process, especially those in more closely regulated sectors.
“This is probably one of the busiest times I've experienced in my professional career,” says Leon Kalvaria, Global Head of Banking at Citigroup. “Stock markets are at historic highs, management confidence is high, and companies are currently evaluating a wide range of transactions.”
Furthermore, this wave of deals is occurring amid persistent global uncertainty. Trade tensions, the US government shutdown, and banking instability remain unresolved. Even so, executives are no longer waiting for clarity amid the fog, but are acting with confidence based on solid earnings and a resurgent stock market.
“The economy and the private sector, in many ways, are decoupling and disconnecting from the political environment,” said Balir Effron, co-founder of Centerview Partners. “I'm not just talking about the United States, but anywhere in the world, in any jurisdiction” (FT, 2025).
On the other hand, private equity firms are also playing a key role. With approximately $4 trillion in “dry powder” (referring to liquid assets or cash that funds hold for future investments), companies are eager to invest. After years of limited exits and muted IPO activity, private equity is now pursuing asset sales, new investments, and buyout deals.
“Private equity firms have not been able to operate as much in recent years, nor have they returned the capital they should have returned to investors,” Kalvaria says. "So now we are seeing a lot of movement, both in asset sales and new investments, and, for example, a more robust IPO market with greater expectations for growth.
At the same time, there is a heightened sense of urgency. Doug Petno, Head of Commercial Banking at J.P. Morgan Chase, emphasizes that companies now feel an imperative to be “global,” diversified, and integrated. He also added that there is a perceived urgency to complete the largest M&A deals before regulatory scrutiny returns.
Morgan Stanley, on the other hand, warns of three risks that could disrupt this momentum: a sharp global slowdown (I), uncertainty about new policies (II), and tighter credit conditions (III). However, none of these risks appear to be imminent. Credit markets remain open, financing costs continue to fall, and inflation has finally cooled.
Ultimately, this resurgence of M&A in 2025 reflects a global shift in corporate strategy. After years of observation and caution, companies are choosing to act rather than continuing to hesitate. While the world remains complex and unpredictable, the current environment, characterized by confidence, liquidity, and regulatory support, is viewed as too valuable an opportunity to ignore.