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¿La Pareja del Año?: El Capital Privado y Crecimiento Empresarial

Contexto: El caso de Belén y SB

Belén es dueña de una franquicia internacional llamada “Sunbucks” (de ahora en adelante, “SB” o “la firma”). SB comenzó como una cadena de cafeterías de especialidad en La Coruña que, tras 20 años, Belén ha logrado expandir a lo largo de diferentes países europeos y asiáticos. En los últimos días, Belén ha decidido comenzar a explorar otras opciones de financiación desde las que seguir expandiendo la marca, siendo la salida a bolsa una de sus bazas más interesantes para lograr ese fin. No obstante, una vez Belén dio a conocer al público esta potencial forma de financiación, los siguientes mensajes llegaron a su correo:

  • CVC Partners (Private Equity): “Buenos días, Belén. ¿Alguna vez has planteado la opción de vender una participación minoritaria de SB para financiar la expansión mencionada?”

  • Blackstone (Private Credit Fund – BCRED): “Hola, Belén. Nuestro análisis del año pasado nos indica lo siguiente: tenéis unas necesidades de capital circulante muy particulares y un vencimiento próximo de parte de la deuda. ¿A qué esperáis para refinanciar con nosotros?”

  • Sequoia Capital (Venture Capital): “¿Qué tal, Belén? Ya hemos echado un ojo a vuestro nuevo proyecto de tecnología para generación de granos de café. Sabemos que habéis puesto mucho empeño en llevar este proyecto junto con vuestro negocio principal, y creemos que lo que ofrecemos puede ayudar a vuestra expansión. ¿Queréis pasar por la oficina?”

Si bien el caso de SB es uno ficticio, la realidad detrás de la situación expuesta no lo es. Cada vez son más las empresas que deciden optar por el capital privado antes que exponerse al riesgo intrínseco que presentan los mercados de capital.

 

La situación: ¿El capital privado es la solución?

Durante los últimos años, el capital privado se ha asentado como una de las alternativas al riesgo implícito de las salidas a bolsa. Como Matthias Mundorf (columnista de FG) mencionó en su artículo sobre los mercados y su eficiencia, las cotizaciones no siempre reflejan la realidad o el fair valuede una empresa, sino que más bien representan el sentimiento generalizado de los accionistas e inversores sobre la realidad del activo, sea acertada o no según su caso. Esta “falta de eficiencia” representa un riesgo claro para las empresas con intención de salir a bolsa, además del riesgo implícito que guarda el mismo proceso de un IPO (Initial Public Offering) o la volatilidad de la cotización por eventos geopolíticos y de otra índole (Finance Generation, 2025).

Ahora bien, ¿qué es el capital privado? El concepto de capital privado hace referencia a inversiones en compañías no cotizadas. Los fondos de capital privado adquieren, mejoran y venden estas empresas con el objetivo de generar unos retornos, idealmente superiores a aquellos generados por la compra y venta de activos cotizados (Forbes, 2025).

Por otro lado, si por capital privado entendemos también el crédito de instituciones (y no de bancos), entonces el crédito privado también merece una explicación en este artículo (como se da en el ejemplo de Belén y BCRED). El crédito privado representa un préstamo directo de instituciones a empresas no cotizadas, desviándose del típico préstamo de los bancos. Las instituciones que extienden esta clase de préstamos no pretenden adueñarse de una parte de la compañía, sino generar rendimiento del préstamo mencionado, que a menudo va acompañado de protección del colateral ofrecido y del pago de los intereses (Forbes, 2025).

Esta clase de mercados privados, que una vez fueron reservados únicamente para inversores institucionales, ahora sacan a relucir los activos que tienen que ofrecer y, con el tiempo, se vuelven más y más accesibles a inversores individuales y carteras de jubilación. En cuanto a cifras, en 2025 ya se proyectaba un crecimiento de, aproximadamente, $8T hasta 2029 (BlackRock, 2025).

 

Casos de éxito: Trofeos para el capital privado

  1. SpaceX

Fundada por Elon Musk en 2002, SpaceX ha levantado alrededor de $9 billones en total, llegando en algunas rondas al billón, de la mano de Google y Fidelity. La valoración de la compañía ha incrementado significativamente durante los últimos años, legando hasta los $137 billones en 2023; y algunos de sus mayores inversores son tales como los siguientes: Founders Fund, Sequoia Capital o Baillie Gifford (Pitchbook, 2026).

  1. Anthropic

Operando en el sector de AI Research & Safety, Anthropic ha logrado rondas de $124 y $580 millones, además de haber vendido una participación minoritaria a Amazon por un total de $4 billones (Pitchbook, 2026).

  1. TikTok (ByteDance)

Mientras retrasa su salida a bolsa, TikTok se vuelve cada vez más atractivo respecto de valoraciones. El gigante de Bytedance (aunque comprenda más activos además de TikTok) ha incrementado su valoración de $400 a $500 millones en los mercados privados. Anteriormente, había demostrado públicamente su interés por sacar Douyin (versión de TikTok en China) a bolsa. Tras la más reciente valoración del grupo, Bytedance no ha hecho ninguna declaración más sobre este interés mencionado (Yahoo Finance, 2025).

 

Rosa con espinas: Los riesgos del crecimiento por medio de capital privado

Si bien el capital privado ha demostrado tener un efecto positivo sobre el crecimiento de grandes empresas, queda claro que estas operaciones no están exentas de riesgos, y que las desventajas de esta forma de crecimiento pueden llegar a ser de doble filo: tanto para la empresa y los accionistas, como para los inversores.

Por un lado, alguna de las consecuencias negativas que presenta el capital privado, son tales como la posibilidad de obtener valoraciones “infladas”. El camino para las empresas de llevar a cabo un crecimiento a gran escala y largo plazo ya es posible, y lo es sin pasar por el escrutinio público. Aunque este pasadizo pueda ser uno que ahorre burocracia y excesivo nivel de volatilidad o duda sobre las empresas, también puede llevar a los inversores y al público general a considerar y aceptar su valoración, de la misma forma que ocurriría con una empresa cotizada. Por ejemplo, recientemente, Anthropic ha levantado $30 billones en su última ronda, con una valoración post-money de $380 billones. Ahora bien, ¿es esta clase de valoración equiparable a aquellas de empresas cotizadas en bolsa? (Stableton, 2026).

Desde el punto de vista de la diversidad de estos fondos de capital privado, queda claro que son los fondos de mayor tamaño y capacidad operativa los que están dominando grandes volúmenes de participaciones de empresas no cotizadas, pertenecientes a sectores críticos, como IA, defensa o espacio. Blackstone es uno de esos casos precisamente, dado que se le conoce por estar adquiriendo grandes participaciones en el sector de la IA, llegando a convertir esta industria en una especie de pilar estratégico o “flagship” para su cartera privada. Además, esta concentración de grandes fondos sobre sectores clave puede generar, a largo plazo, una importante dependencia estratégica (Hedgeco.net, 2026).

Desde la perspectiva de los inversores, observamos que las inversiones en mercados privados requieren paciencia. La mayoría de sus estructuras presentan un nivel de liquidez limitada, a menudo con periodos de retiro de capital o de bloqueo y, aunque es esta iliquidez la que usan los gestores para llevar un enfoque "largoplacista", los inversores deben andarse con cuidado de las elevadas comisiones sobre rendimientos y sobre la gestión (Forbes, 2025).

 

Implicaciones y conclusiones

Es natural que, de todo lo mencionado anteriormente, surjan cuestiones y reflexiones, como las que siguen: ¿Entonces, los fondos de capital privado serán dueños de todo? ¿Tienen estos fondos de capital privado la última palabra incluso en los sectores más estratégicos? ¿Se generalizará este método de crecimiento? La respuesta a todas estas preguntas es la misma de siempre: “depende, pero con matices”.

Con la geopolítica al borde del estallido y las valoraciones de activos pasando por uno de los momentos más volátiles, es normal que las grandes empresas no cotizadas comprendan que el valor de su negocio no se refleje de manera adecuada en el mercado, y que esa valoración sea en muchas ocasiones condicionada por eventos que escapan al alcance de su plano de actuación y que, por tanto, opten por el capital privado. No obstante, las instituciones, el público general y los inversores podrán manifestarse al respecto y decidir si realmente las valoraciones de empresas no cotizadas (que no han atravesado un proceso de salida a bolsa, con el escrutinio público y transparencia que ello conlleva) son equiparables o no a aquellas que sí se han sometido a una valoración de mayor transparencia. Solo la evolución del poder de negociación de cada uno de estos actores, junto con la deriva de estos fondos de capital privado decidirán el destino de las finanzas actuales.

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