El Conocimiento es Poder: La Oleada de Acuerdos sobre Centros de Datos
¿Es la infraestructura de la IA la nueva fiebre del oro?
Las firmas de capital privado parecen estar preparadas para aprovechar el auge de la Inteligencia Artificial impulsado por Estados Unidos, con un toque de estrategia temporal, dadas la histórica y reciente tendencia alcista sobre la IA, la automatización y, en general, la gestión y el procesamiento de datos.
El ritmo de las operaciones de compraventa se está acelerando. Por un lado, Oaktree Capital Management acaba de iniciar un proceso para vender sus centros de datos en Europa y Oriente Medio, entre ellos “Pure DC”, valorado en 5.000 millones de euros. De manera similar, los suizos también planean vender centros de datos, ya que Partners Group se encuentra en negociaciones para vender atNorth, valorado en 4.000 millones de euros. Al mismo tiempo, el gestor de inversiones sueco EQT ya ha lanzado la venta de GlobalConnect, con una valoración potencial de 8.000 millones de euros.
Por otro lado, el gestor de activos de Deutsche Bank (DWS) está actualmente recaudando 2.000 millones de euros para financiar la venta de NorthC Data Center, junto con Orange, que se espera venda una participación significativa en varios centros de datos en Francia (aunque la cantidad exacta de dicha participación no ha sido confirmada por el grupo de telecomunicaciones) (FT, 2025).
Y aún hay más ejemplos que confirman esta “fiebre del oro”. Global Infrastructure Partners (GIP), propiedad de BlackRock, está en conversaciones avanzadas para adquirir Aligned Data Centers de Macquarie, en una operación que podría alcanzar un valor de 40.000 millones de dólares —una de las mayores transacciones globales del año—.
Aligned opera 78 centros de datos en Estados Unidos, Canadá y Sudamérica, mientras que GIP está duplicando su apuesta por la infraestructura de IA (planeando también la adquisición del gigante energético AES, valorado en 38.000 millones de dólares). Como era de esperar, los inversores están inundando estos activos debido a su rentabilidad estable y sostenida a largo plazo.
¿Qué está ocurriendo realmente? ¿Por qué tanto interés en este tipo de infraestructura?
Aunque existe un apetito insaciable por la capacidad de los centros de datos y una evidente fiebre por invertir en IA, el mercado considera actualmente a los centros de datos como “apuestas seguras”, como si esta tendencia alcista fuera una racha interminable sin riesgos de caída.
Al mismo tiempo, la incapacidad de muchos centros de datos para financiar internamente sus propias expansiones desempeña un papel clave en la lógica estratégica de los gestores de inversión. Esto refleja su visión de la IA y los datos como un modelo predecible pero no lo suficientemente explosivo para generar los flujos de caja necesarios a largo plazo que aseguren un retorno positivo sobre la inversión.
“Algunas de estas plataformas han superado a sus propietarios actuales y nuevos inversores con bolsillos más profundos están interviniendo para financiar sus ambiciosos planes de expansión en la nube y la infraestructura”,
señaló Burkhard Koep, jefe de Media & Telecoms para Europa, Oriente Medio y África en J.P. Morgan (FT, 2025).
Esto plantea un problema claro: la brecha de financiación y la concentración del mercado no solo impiden un ecosistema de inversión más diversificado, sino que también contribuyen a un cambio estratégico, pérdida de continuidad y posible desalineación con la visión original de los centros de datos, que podrían empezar a priorizar el retorno financiero por encima de la innovación tecnológica que se espera de ellos.
Los precedentes en este tipo de operaciones son realmente notables:
En 2024 se cerraron 287 acuerdos relacionados con centros de datos, con un valor total de 77.000 millones de dólares. En lo que va de 2025, ya se han cerrado más de 162 acuerdos, valorados en torno a 46.000 millones de dólares. Además, 45 acuerdos adicionales ya están pactados (aunque aún no cerrados), valorados en más de 35.000 millones de dólares (Synergy Research Group, 2025).
Según John Dinsdale, analista jefe de Synergy:
“El valor total de las operaciones de este año podría igualar o acercarse al de 2024.”
La visión de los gestores de inversión sobre la IA y los centros de datos nunca ha sido tan intensa. A pesar de que actualmente proporcionan retornos estables y predecibles, las proyecciones apuntan a una posible tendencia bajista, motivada por una sobrevaloración de los activos vinculados a la IA y a los datos.
Esto plantea la pregunta inevitable: ¿estamos ante una burbuja tecnológica?
El propio Jeff Bezos habló de una “burbuja industrial” en torno a la fiebre de la IA. Las valoraciones desorbitadas de las tecnológicas y las rondas millonarias de financiación para startups de IA son, sin duda, signos de una posible burbuja —no solo en tecnología, sino en múltiples sectores—.
Sin embargo, los fundamentos tecnológicos reales, la rentabilidad de los grandes actores consolidados (como Google, Microsoft o Nvidia) y el valor a largo plazo de la infraestructura impulsada por la IA apuntan en sentido contrario: el mercado tecnológico actual no está en una burbuja, sino en una fase de expansión sostenida con base real.
Aun así, y pese a estas señales mixtas, los analistas coinciden en que hay que seguir observando de cerca los indicadores y verificar constantemente el comportamiento de estos activos.
Porque el hecho de que las firmas de capital privado estén retirando beneficios ahora no significa necesariamente que tú, como inversor individual, debas hacer lo mismo.
Is AI infrastructure the new gold rush?
Private capital firms are said to be expecting to cash in on the US-driven AI boom, to be made with a touch of strategic timing, given historic and recent bullishness over AI, automation and, overall, data management and solutions.
Deal making pace is picking up as, on the one hand, Oaktree Capital Management has just started a process to offload its EU and Middle Eastern data centers, for instance, “Pure DC”, which is said to be valued at €5 billion. Likewise, the Swiss are also planning the sale of data centers, as Partners Group is locked up in negotiations to sell atNorth, worth €4 billion. At the same time, the Sweedish investment manager, EQT, has already launched the sale of GlobalConnect, found at a €8 billion potential valuation.
On the other hand, Deutsche’s asset manager, DWS, is currently raising €2 billion for the sale of NorthC data center, just alongside Orange, which is expected to sell a significant stake of several data centers in France, although that exact amount of stake has not yet been confirmed by the Telecoms group (FT, 2025).
Although there are even more examples to prove the previous “gold rush” statement. Blackrock’s owned Global Infrastructure Partners (GIP) is in advanced talks to acquire Aligned Data Centers from Macquire, and the deal could potentially be valued at $40 billion (one of the top global transactions of the year).
Aligned operates 78 centers, all out of the US, Canada and South America, while GIP is currently doubling down on AI infrastructure (eyeing $38 billion acquisition of the energy giant, AES). As assumed, investors are flooding into these data centers for their expected stable and long-term returns.
Now, what is actually going on? Why are these Investment Management firms so eager to cash out on these specific forms of infrastructure?
While there is an obvious insatiable appetite for data center capacity and a notorious hunger for AI investments, the markets tell us that data centers are currently seen as as “safe bets” for investments, as if this bullish trend was tantamount to a never-ending streak where AI and data centers don’t have downside.
At the same time, the inability of current data centers to fund those investments internally play a key role in the strategic rationale of the said investment managers and, thereby, somehow explaining their vision on data and AI, as of a kind of “predictable, but not explosive enough model” to generate the needed cash flows, long-term, to serve as a positive Return on Investment for these firms.
“Some of these platforms are outgrowing their existent owners and new investors with deeper pockets are stepping in to fund their multibillion cloud and infrastructure pipeline”, said Burkhard Koep, J.P Morgan’s Head of Media & Telecoms for Europe, Middle East and Africa (FT, 2025). Thereby posing a problem that could not be starker: the funding gap and market centralization do not allow, not only a more diversified investment ecosystem, but also contributes to a clear strategic shift, loss of continuity and potential misalignment with the original vision of data centers, which could start to see returns prioritized over the innovation capabilities they are supposed to be bringing.
On top of that, the precedent on these specific kinds of deals is truly remarkable. Exactly, 287 data centers deals were closed in 2024, while all together being valued at $77 billion. This year, so far, more than 162 of these same deals have been already closed, being valued at around $46 billion. However, 45 additional deals are said to have already been agreed, although they are not yet closed, and these are worth over $35 billion (Synergy Research group, 2025).
John Dinisdale, Synergies’ chief analyst, says: “current year’s deal value could match or come close to the one in 2024”
All in all, investment manager’s vision on AI and data centers is starker than ever. Although data centers are currently providing stable and long-term returns, its expected trend happens to be bearish, given a probable “overvaluation” of AI-related and data equities. So, this begs the question: is, then, there a tech bubble?
Bezos’ “industrial bubble” remark on AI frenzy, coupled with tech valuations being at shy-high and AI Startups getting billions are truly signs of a clear bubble, not just in tech, but in any other industry. Nevertheless, the underlying tech being “real”, profitable established players (Google, Microsoft or Nvidia) and the presented long-term infrastructure value (given by AI capabilities) say the opposite and show, to a certain extent, that current tech markets are not in an actual bubble.
In spite of these indicators which show us how a tech bubble, more oriented to the data centers subject, may or may not be factual, the lookout for more indicators and to perform double-checks on how they behave should be constant.
Because the fact that these Private Capital firms are cashing out now does not mean that you, as an individual investor, should be too.