El arriesgado arte de fichar
La dirección deportiva entre la presión del resultado y la lógica financiera
Fichajes, amortización y milagros: el arriesgado arte de fichar.
La dirección deportiva entre la presión del resultado y la lógica financiera.
Cuando un club hace un gran fichaje, la lógica del aficionado te inclina a pensar que la razón es mayoritariamente deportiva. Evidentemente hay un componente deportivo, pero la balanza no se inclina por ello. Una ficha es un activo dentro de cada entidad, un proyecto financiero. Para abordar esta idea, tomaremos como ejemplo los fichajes de João Félix y de Julián Álvarez por el Atlético de Madrid.
El 12 de agosto de 2024 se anunciaba el fichaje de Julián. El jugador argentino dejaba el Manchester City rumbo a Madrid. Las cifras del traspaso fueron de 75 millones de euros fijos y 20 variables. Saltaba la sorpresa en Madrid, pues el Atleti llevaba varios mercados sin hacer inversiones grandes en la plantilla. Como hemos comentado, no es solo por una cuestión deportiva, lo financiero también influye. El fichaje de Julián es una inversión estratégica. Cuanto más barata la ficha de cada jugador, menor el riesgo. Una ficha alta como la de Julián conlleva un riesgo con el que el conjunto colchonero no tiene buen recuerdo. En 2019 se pagaron 127 millones de euros por un joven João Félix, que nunca estuvo al nivel esperado.
El caso de João es complicado. Introducimos el concepto de activo contable amortizable. El activo —la ficha del jugador— se amortiza a lo largo de los años de su contrato. Es decir, el coste se reparte en cuotas anuales para reflejar que un jugador “se consume” temporada a temporada, igual que una empresa reparte el coste de una máquina a lo largo de los años en que le da uso. En 2023, la relación del jugador con el entrenador y la afición llegó a un punto de no retorno. Para entonces, se habían amortizado unos 72,4 millones al haber estado 4 años en el club. Quedaban 53 por amortizar, y la situación deportiva del delantero portugués lo situaba en un valor de mercado de 40 millones, con tendencia bajista.
¿Cómo se soluciona esta situación? En enero de 2023, el Atlético de Madrid cedía la ficha al Chelsea hasta final de temporada, y en verano del mismo año la cedía al FC Barcelona hasta el verano de 2024. De esta manera, el club madrileño aguantaba otro año más de amortización y se ahorraba parte del salario del jugador. Finalmente, se le daría salida por encima del valor de mercado y de la amortización pendiente, de vuelta al club londinense. João acabaría en el Chelsea por 50 millones.
Con Julián, de momento está pasando todo lo contrario. El rendimiento del delantero argentino sitúa su valor de mercado por encima del precio completo del traspaso. Además, se amortiza cada año por valor de 12,5 millones, sin contar variables. Como el rendimiento deportivo es sobresaliente, no hay ningún escenario en el que el Atleti se pueda plantear la venta de su ficha. Mucho menos al FC Barcelona, que bastante tiene dentro como para ofrecer la cantidad de dinero necesaria como para que la directiva rojiblanca se llegue a plantear la venta.
El Atlético de Madrid realizó en ese mercado una gran inversión por cuatro jugadores, y de momento solo Julián está cumpliendo las expectativas. Un 25 % de acierto, podríamos decir. Este año se han realizado nueve incorporaciones, dos de ellas mediante opciones de compra de cesiones que recibió el club. Llevamos un mes y medio de competiciones y, a juzgar por lo que hemos visto todos, no parece que más de dos de esos jugadores vayan a aportar un valor extraordinario. Nos deja en un 22 % de acierto.
El mundo del fútbol es complejo por esto. El trabajo de la dirección deportiva puede ser muy bueno, pero al final no dejan de ser apuestas. Si se necesitaban esos jugadores o no es otra historia. El caso es que el Atleti está volviendo a invertir en su plantilla, pero el nivel de los jugadores no se acerca al esperado. El entrenador va a seguir teniendo que hacer milagros para poder competir con Madrid y Barcelona.
Todos los datos sobre valor de jugadores y fichajes son de Transfermarket*
When a club makes a big signing, fan logic tends to lead you to think that the reason is mostly sporting. Obviously there is a sporting component, but the balance does not tip for it. A signing is an asset within each entity, a financial project. To address this idea, we will take as examples the signings of João Félix and Julián Álvarez by Atlético de Madrid.
On August 12, 2024, Julián's signing was announced. The Argentine player was leaving Manchester City heading to Madrid. The transfer figures were 75 million euros fixed plus 20 variable. It came as a surprise in Madrid, as Atleti had gone several transfer windows without making large investments in the squad. As we have mentioned, it is not just a sporting matter, the financial side also plays a role. Julián's signing is a strategic investment. The cheaper each player's signing, the lower the risk. A high-value signing like Julián's entails a risk that the Madrid side does not have good memories of. In 2019, 127 million euros were paid for a young João Félix, who never reached the expected level.
The case of João is complicated. We introduce the concept of depreciable accounting asset. The asset—the player's contract—is depreciated over the years of his contract. That is, the cost is spread in annual installments to reflect that a player is "consumed" season after season, just as a company spreads the cost of a machine over the years it uses it. By 2023, the player's relationship with the manager and the fans had reached a point of no return. By then, some 72.4 million euros had been depreciated having been at the club for 4 years. There remained 53 to depreciate, and the sporting situation of the Portuguese forward placed him at a market value of 40 million, with a downward trend.
How is this situation resolved? In January 2023, Atlético de Madrid loaned the contract to Chelsea until the end of the season, and in the summer of that same year loaned it to FC Barcelona until the summer of 2024. In this way, the Madrid club could handle another year of depreciation and saved part of the player's salary. Finally, he would be sold above market value and the pending depreciation, back to the London club. João would end up at Chelsea for 50 million.
With Julián, the opposite is happening for now. The Argentine forward's performance places his market value above the full transfer price. In addition, it depreciates each year by 12.5 million, not counting variables. As sporting performance is outstanding, there is no scenario in which Atleti could consider selling his contract. Much less to FC Barcelona, which has enough to deal with to offer the amount of money needed for the red and white management to even consider the sale.
Atlético de Madrid made a large investment for four players in that market, and so far only Julián is meeting expectations. A 25% success rate, we could say. This year nine signings have been made, two of them through purchase options from loans received by the club. We are one and a half months into competitions and, judging by what we have all seen, it does not seem that more than two of those players will provide extraordinary value. That leaves us at a 22% success rate.
The world of football is complex because of this. The work of the sports management can be very good, but in the end they are still bets. Whether those players were needed or not is another story. The fact is that Atleti is investing in its squad again, but the level of the players does not approach expectations. The manager will continue to have to perform miracles to be able to compete with Madrid and Barcelona.
All data on player values and signings are from Transfermarket*