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El interés compuesto hace la magia, pero los dividendos son el combustible

La inversión como herramienta para combatir la inflación y ganar dinero a largo plazo

La inversión como herramienta para combatir la inflación y ganar dinero a largo plazo es una estrategia o más concretamente, una idea conocida por todos. Es una base de la salud financiera de cada uno y un capítulo primordial en nuestra educación financiera.

En esta inversión tenemos presente el interés compuesto, que nos permite ir acumulando e incrementando exponencialmente nuestro capital, obteniendo así ganancias en el largo plazo.

La cerilla que enciende el interés compuesto es nuestra inversión, ya sea en una “Lump Sum” (inversión única) o en una “Cost Averaging Strategy” (inversiones mensuales/trimestrales/...); pero lo que mantiene viva la inversión y da el combustible necesario para aumentar aún más el rendimiento son los dividendos.

¿Qué son los dividendos?

El Banco Santander nos da la siguiente definición: “La palabra dividendo tiene su origen en el vocablo latino dividendus y significa “cantidad a dividir”, por lo que en el ámbito mercantil se utiliza para definir la porción de los beneficios que una empresa reparte anualmente entre sus accionistas.

Hay que tener en cuenta que hay distintos tipos de dividendos y ninguno es obligatorio, ya que es decisión de la propia empresa repartir dividendos al poder reinvertir sus ingresos o repartirlos entre accionistas.

_ Dividendo a cuenta:

Es una parte del beneficio que la compañía acuerda entregar a los accionistas antes de que finalice el ejercicio financiero. A falta de los resultados anuales, se basa en sus propias estimaciones y cálculos para definir la cantidad de dinero a repartir. 

_Dividendo complementario:

Se reparten cuando ya se conocen con exactitud los beneficios de la compañía, es decir, después de la presentación de resultados del ejercicio completo.

_ Dividendo extraordinario:

Es el que se origina por ingresos que no se derivan de la actividad ordinaria de la empresa, sino por motivos excepcionales, como la venta de bienes e inmuebles de su propiedad.

_ Scrip dividend o dividendo elección o flexible:  

El accionista decide la forma de recibir el dividendo, que puede ser a través de efectivo a un precio fijo marcado por la cotización de la acción días previos, vendiendo los derechos en mercado al precio de cotización en el momento de la venta o quedándose con las acciones nuevas como resultado de los derechos asignados.

_ Dividendo fijo: 

Se diferencia de los demás en que no guarda relación directa con los beneficios financieros del ejercicio, pues la empresa establece previamente una cuantía fija a repartir anualmente entre sus accionistas, independientemente del resultado económico que tenga durante el ejercicio.

_ Recompra de acciones: 

Esta alternativa, conocida en inglés como share buyback, consiste en que la empresa utiliza su liquidez para comprar una parte de sus propias acciones, beneficiando al accionista, quien ve incrementada su participación en la compañía (al haber menos acciones en circulación), aumentando también su beneficio por acción, así como el propio precio de cotización.

Bajo estas premisas, la reinversión de los dividendos del accionista ya sea en la propia compañía que haya repartido dividendos, en otras empresas o en ETFs es una sólida estrategia a seguir, pero ¿se ve respaldado por datos?

Los Dividend Aristocrats (EE.UU.)son empresas del S&P 500 que han aumentado su dividendo cada año durante al menos 25 años consecutivos. 

Históricamente, los Dividend Aristocrats han tenido un mejor comportamiento ajustado al riesgo, viéndolo así según el ratio Sharpe, que mide el retorno de una inversión frente a su riesgo, que el S&P 500 en general como se puede observar en el gráfico.

Ejemplos conocidos son: Coca-Cola, Johnson & Johnson, McDonald's, Procter & Gamble.

Hay que mencionar también a los Dividend Kings, empresas aún más exclusivas que han aumentado su dividendo durante más de 50 años seguidos. Algunos ejemplos: 3M, Procter & Gamble, Coca-Cola.

A la hora de decidir dónde invertir podemos seguir las 8 Reglas de la Inversión en Dividendos:

Las reglas 1-5 describen qué comprar:

Regla #1: The Quality Rule

Invierte en empresas sólidas y consistentes, con negocios estables y buena reputación.

Regla #2: The Bargain Rule

Invierte en acciones que te paguen mayor dividendo por euro invertido.

Regla #3: The Safety Rule

Prioriza empresas que puedan mantener su dividendo incluso en tiempos económicos difíciles.

Regla #4: The Growth Rule

Busca empresas que aumenten sus dividendos año tras año, mostrando solidez y expansión.

Regla #5: The Peace of Mind Rule

Invierte en compañías que te permitan dormir tranquilo, aquellas donde incluso en tiempos de pánico la gente invierte.

Las reglas 6 y 7 describen cuándo vender

Regla #6: The Overpriced Rule

Si puedes vender una acción por un valor superior de lo que realmente vale, hazlo. Evita comprar acciones de empresas si están demasiado caras.

Regla #7: The Survival of the Fittest Rule

Si una empresa disminuye su dividendo es lo contrario de lo que debería hacer.

Regla #8: The Hedge Your Bets Rule

Literalmente traducida a: diversifica tus inversiones para protegerte.

La inversión en dividendos es una estrategia que se adapta al perfil del inversor, y como toda estrategia depende de la aversión al riesgo, el capital, el tiempo estimado de la inversión y tus necesidades. Entender la ventaja que tiene frente a otras fórmulas y/o acciones puede derivar en grandes oportunidades.

Tal y como dice el prolífico inversor Peter Lynch: The dividend is tangible — it’s real money — and it’s a reminder that a company is working for you.

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